La traslucida mañana se envuelve en encajes de dorado color destellante
Mezclado con un sutil tono de mar que regenera el cuerpo inerte de las ideas.
Fugaz o lento, el despertar te anuncia un comienzo más de vida
Un paso más, una sonrisa ajena al mundo exterior
Negando lo inevitable, expresiones de una larga espera
Enfermedad que te lleva, que te deshace, que te rodea y sobretodo te desespera
Lamentos insaciables, conjuros que te pegan hasta el alma
Pérdidas que te acalambran el corazón
Un Ángel que se fue, un latente recuerdo
Un ciclo de vida encapsulado en ti
La sombra presente con fines de encuentro
Remueve los sórdidos contrastes de un dormir infinito
Y la noche se pinta de parpadeantes destellos.
Dedicado especialmente a un gran amigo.